Termómetro del Estado Digital
¿Cuánto del Estado chileno funciona ya de forma digital? Seis productos transversales —identidad, comunicaciones oficiales, firma electrónica, interoperabilidad, trámites en línea y canales de atención— sobre — instituciones. Y una segunda pregunta que el tablero oficial no hace: qué tan bien mide el propio Estado su transformación digital.
Fuente: Secretaría de Gobierno Digital vía datos.gob.cl · serie mensual — · qué le pasa a esta fuente
La identidad digital del país
ClaveÚnica es la puerta de entrada a los servicios del Estado en línea. La fuente publica el acumulado de cuentas creadas y las autenticaciones de cada mes: dos cosas muy distintas que se leen como si fueran la misma.
¿A qué le entra la gente?
La fuente publica cada mes las integraciones con más autenticaciones. Cubren cerca de un tercio del total: los otros dos tercios son una cola larga que este dataset no permite ver, y el gráfico lo dice en vez de disimularlo.
Quién está adentro, y quién falta
Cobertura de cada producto por tipo de órgano del Estado. El contraste que ordena todo el tablero está acá: las municipalidades adoptaron casi todo —firma, comunicaciones, interoperabilidad— menos identidad digital, que es justo el producto que toca a la persona que llega al mesón.
La ley agrupa a las instituciones obligadas en tres grupos con plazos escalonados. Es el único denominador oficial del dataset.
Cuántas instituciones están integradas a cada producto, según se cuente por filas de la lista, por nombres únicos, o por la tabla de la ley.
Institución por institución
La pregunta que el tablero oficial no permite hacer no es «cuántas se integraron» sino cuáles faltan. Marcá un producto y activá «solo las que faltan».
El Estado preguntándose cosas a sí mismo
Cada transacción de PISEE es un dato que una institución le pidió a otra en vez de pedírselo a la persona en un mesón. Es la métrica más concreta de «no me pidas lo que el Estado ya sabe de mí».
Digital, mesón o teléfono
El Registro Nacional de Trámites informa por qué canal se atendió cada trámite. Ponderado por volumen el Estado se ve muy digital; la pregunta interesante es quién queda del otro lado, porque el volumen lo dominan tres o cuatro servicios enormes.
Qué le pasa a esta fuente
Estos hallazgos no están escritos a mano: se recalculan en cada ingesta comparando el dataset consigo mismo. Si la Secretaría de Gobierno Digital corrige alguno, desaparece solo de esta lista. Es la parte del prototipo que más me interesa: un dato abierto que no se puede auditar no es abierto, es solo público.
Una sola fuente: el paquete
estadisticas-productos-dgd de datos.gob.cl, 25 recursos, unas 10.600 filas. Los UUID
de recurso no están escritos en el código: se resuelven en cada corrida con package_show
y se emparejan por nombre, porque la DGD ya rearmó el paquete al menos una vez. La ingesta
reconstruye la base entera en una transacción —o entra completa o no entra— y corre una vez por
semana, que es más de lo que la fuente se actualiza.